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El buen sabor y los buenos ingredientes

Trucos para hacer un bizcocho perfecto

Cuando empiezas a hacer repostería por afición, van a aparecer una serie de problemas que arruinarán tu creación. Que se derrumbe el bizcocho cuando lo sacas del horno, que esté muy duro o que salga seco son algunos de ellos.

Pero no desesperes ni abandones. La repostería es una ciencia, y se deben cumplir ciertas normas para que todo salga correcto. Y debes entender por qué ha salido mal.

Trucos para hacer un bizcocho perfecto

Estos son los problemas más comunes con los que te vas a encontrar, y que hacer para que no vuelva a suceder.

El bizcocho es muy denso

Cuando esto ocurre es por varias razones, exceso de líquido, de azúcar o defecto de levadura.

Para que no pase, mide correctamente los líquidos con jarras medidoras precisas, no a ojo. Comprueba que la levadura no esté caducada o rancia. Asegúrate de que la temperatura del horno está lo suficientemente caliente, pues si se cuece más lentamente le lleva más tiempo subir y resulta en una textura más densa.

El bizcocho tiene agujeros

Si tu bizcocho se parece a un queso Gruyere, algo has hecho mal. Los agujeros son causados ​​por una mezcla inadecuada (generalmente un exceso de mezcla).

Para que no vuelva a ocurrir, realiza una mezcla como marca la receta. Si dice que hay que hacerlo manualmente y lo haces con una batidora eléctrica, estarás sobremezclando. Asegúrate de que los ingredientes líquidos (huevos y lácteos) están a temperatura ambiente para que se mezclen uniformemente.

El bizcocho está seco

El exceso de cocción y los ingredientes que absorben la humedad son los causantes de que un bizcocho esté seco. Para solucionarlo, mide la harina y el cacao en polvo correctamente. Para evitar el exceso de cocción, respeta los tiempo de la receta y utiliza un palillo para insertarlo en el centro del bizcocho, si sale húmedo es que todavía no está listo. Si sale seco, retíralo del horno de inmediato.

El bizcocho se rompe cuando lo desmoldas

Todos los bizcochos necesitan unos minutos de reposo para asentarse después de pasar tanto tiempo en el horno. Si lo desmoldas nada más salir del horno, es normal que se rompa.

Para que no suceda, forra todo el molde con papel vegetal. Deja que el bizcocho repose en el molde durante 15 minutos sobre una rejilla de metal. Que la base no esté en contacto con nada, pues sino no se enfriará correctamente. Una vez pasado ese tiempo, puedes desmoldarlo con cuidado. Puedes ayudarte de un cuchillo para despegar las paredes primero.

Si quieres rellenar tu bizcocho, aquí se explica cómo hacer el ganache de chocolate, un relleno perfecto para cualquier tipo de bizcocho.