Restaurante Plaza23

El buen sabor y los buenos ingredientes

Cómo hacer que los niños coman verduras

Las verduras no suelen ser el plato favorito de los niños, pero aunque no tengan un sabor atrayente, son muy necesarias en su alimentación diaria. Hacer que los más pequeños coman verduras puede ser todo un desafío que requiere constancia y persistencia, pero aunque no va a ser fácil, no es imposible.

Estos son algunos consejos que puedes poner en práctica para ayudarlos a introducir las verduras en su dieta. Y si quieres más ideas, en la web arrozconverduras.com.es tienes muchos platos apetecibles de verduras.

Cómo hacer que los niños coman verduras

Dar ejemplo

Se puede predecir la conducta alimentaria de un niño mediante los patrones alimentarios de los padres. Si las verduras son relegados a ocasiones esporádicas, será muy difícil que a los niños les gusten. Los niños comen lo que han comido siempre, y si desde bien pequeños las verduras han estado presentes en la mesa, luego será mucho más fácil que las acepten.

Jugar con las verduras

A los niños les encanta hacer un juego de todo, y aunque un brócoli cocido puede ser intimidante, jugar a que es un dinosaurio que tiene que comer estos árboles miniatura para correr más rápido que un tiranosaurio rex, los floretes se convertirán en mucho más interesantes.

Hacer de la comida un juego es una buena manera de que pruebe aunque sea unos cuantos bocados.

Dejar que ayuden en la preparación

Los niños se involucran más en una comida si ayudan a prepararla. Llévalos al mercado o supermercado y dejar que elijan uno o dos ingredientes para cenar. Enseñarles cómo se cocina el brócoli también ayudará a que se sientan más atraídos por él. Incluso si tienes un jardín, puedes enseñarle a plantar las semillas e ir viendo como crecen y, al final, se recoge el fruto que vais a utilizar para comer.

Aplicar la "regla de un bocado"

Varias investigaciones muestran que los niños que han rechazado inicialmente un alimento, deben estar expuestos a él por lo menos 8-10 veces para aceptar ese alimento. Por eso, tratar de que coman tan sólo un bocado de lo que rechazan, y después volver a exponerlo a ese alimento, será más fácil que el niño pueda aceptarlo.

No obligarlos a terminar el plato

Uno de los conceptos erróneos más difundidos entre los padres, es que obligando a su hijo a comer un alimento que no le gusta, le ayudará a cambiar de comportamiento. Sin embargo, las riñas y castigos crean una experiencia negativa de la comida, y el niño aprenderá a asociar ese alimento con malos sentimientos.

Recompensar su buena conducta

Creando experiencias positivas en torno al alimento, puede convertirlo en un amigo. Recompensar a un niño por probar un bocado de un alimento nuevo, les hace más abiertos a probar cosas nuevas.

Darle a conocer sus utilidades

Los niños no ven el mundo como adultos, y como resultado tienen valores muy diferentes. Todos los niños quieren crecer y hacerse fuertes, por eso, explicándoles que las verduras le ayudarán a hacerse más grande y fuerte será más eficaz que diciéndoles todas sus propiedades.

Colorear el plato

A los niños les encantan los colores, y hay verduras de colores muy diferentes. No lo mezcles todo, a los niños les encanta cuando su comida está diseñada en patrones. A diferencia de los adultos, que prefieren los alimentos agrupados cerca unos de otros en el centro del plato, los niños prefieren los alimentos por separado. Y si le das formas de corazón o de carita sonriente le gustará más.

Enmascara ligeramente el sabor

No hay nada malo en añadir otros ingredientes que no sean vegetales para hacer el plato más atractivo. Por eso, servir los vegetales al lado de alimentos que les gustan es una buena idea. El queso o el bacon es una idea.

A algunos niños les serán más difícil que a otros y requerirán más esfuerzo y paciencia. Pero si les inculcas ahora estos buenos hábitos, permanecerán con ellos hasta la edad adulta.